Elecciones intermedias EEUU 2018. Los resultados.

Noticias crudas:

Se confirman los pronósticos, los demócratas toman el control de la cámara baja, los republicanos conservan el senado.

Detalles

Demócratas: Los demócratas ganan, pero no avasallan. La pronosticada Ola Azul no ha derrotado al gobierno de Trump. Tampoco es claro a que parte del partido demócrata le fue mejor; a los progresistas que dieron sorpresas desde las internas, o a los candidatos moderados, con un perfil que  intersecta muchas de las ideas republicanas tradicionales. Las narrativas personales fueron las más interesantes: El primer gobernador abiertamente homosexual, las primeras congresistas musulmanas, la representante más joven de la historia. Incluso perdiendo fueron interesantes (Beto O’Rourke, Andrew Gillum, Richard Ojeda o Stacey Abrams). Los políticos demócratas se han vuelto más diversos y las mujeres han incrementado su representación (más de 100 electas en la cámara de representantes).

Republicanos : Es interesante que solo 21 de los 75 candidatos apoyados claramente por Trump ganaron sus elecciones. Esto puede representar un signo de moderación del partido republicano, aunque esto debe analizarse en cada región. Los republicanos se han apoderado de las áreas rurales y han perdido casi todas las ciudades.  La Ola Azul demócrata quizás fue neutralizada por los republicanos.

Generales: En términos de participación, fue una buena elección intermedia, pero no se compara con una elección donde este en juego la presidencia. Sin embargo, si se rompió la marca de votación anticipada: más de 36 millones votaron de esta manera.  Esta elección también ha sido la elección intermedia más cara de la historia: se gastaron más de 4.7 mil millones USD de acuerdo al Washington Post.  Además, un plebiscito en Florida hará posible que más de un millos de ex convictos recuperen su derecho a votar (este punto es super sensible dado que Florida ha sido un estado muy disputado en las últimas elecciones).

¿Qué significan estos datos?

El ambiente de división prevalece. El ánimo que en 2016 los seguidores de Trump manifestaron se reflejo parcialmente en sus detractores en estas elecciones. Los ciclos mediáticos que polarizan a las audiencias han perdido un poco de novedad. Es posible afirmar que el electorado estadounidense, a pesar de encontrarse aún polarizado, se encuentra ya en mejores condiciones que en 2016. Creo que esto se debe más al cansancio que al ambiente político.  El escenario de 2018 se parece menos al de 2016 y más al de 2012.  ¿Se podrá regresar a una época de moderación política? Es una pregunta compleja que no admite respuestas simples. El tiempo nos permitirá contestarla mejor.

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El futuro de las sociedades polarizadas: Elecciones EEUU 2018

El día de hoy se realizan las elecciones intermedias de los Estados Unidos. En estas elecciones se elegirán los 435 diputados de la cámara baja, 35 de 100 senadores y 39 gobernadores (más las elecciones locales). Se trata además de la primera elección federal después del “inesperado” triunfo de Donald Trump. Aunque no se trata de una elección que tenga que ver con él, la retórica de la elección poco a poco se ha convertido en un referendo de su mandato. Él así lo ha mencionado en entrevistas y su intensa campaña también lo evidencia.

La elección de Donald Trump incluyo un ingrediente nuevo: Una intensa polarización del electorado producto de la difusión de noticias exageradas, falsas o parciales. Los votantes llegaron a las urnas convencidos de que su visión del mundo era la correcta pues sus redes sociales así se los reforzaron. Fueron las primeras elecciones de la época de la Pos-verdad.  Al principio vimos este fenómeno como algo lejano, que tenía que ver con sociedades hiper-mediáticas como Inglaterra o EEUU. Ahora, después de nuestras elecciones en México, y en países muy similares como Brasil, entendemos que la Pos-verdad nos afecta como seres humanos. Y es por eso que es interesante ver que resulta de esta elección.

Los pronósticos que se obtienen de hacer un modelo estadístico con encuestas predicen que los demócratas tomarán el control de la cámara baja y crecerán su número de gobernaturas mientras que los republicanos retendrán la cámara alta (FiveThirtyEight da a los demócratas 87% de probabilidades de ganar la cámara de diputados y a los republicanos 80% de retener la de senadores). Pero más haya de los resultados es importante notar los cambios demográficos de los electores: Después de la elección de 2016 ¿Se notará una respuesta de la parte del electorado que no gusta de Trump? recuerde que muchos habituales votantes demócratas decidieron no votar por Hillary Clinton. En el caso de quienes apoyan a Trump ¿repetirán su entusiasta participación de hace dos años? ¿El desgaste de la actual administración le hará perder votos?. Este último punto es de suma importancia para entender como funciona hoy la democracia en escenarios de polarización.

El presidente Trump a tenido los niveles de aprobación más bajos de cualquier presidente recién entrado en funciones. Sin embargo, esos niveles de aprobación, al día de hoy, permanecen en el mismo nivel que al principio de su mandato. Se pensaba que tal nivel poco a poco descendería, pero no fue así. Alcanzo un punto mínimo en diciembre de 2017 cuando el movimiento #MeToo era más fuerte, cuando ya había fallado el primer intento de Trump de sustituir ObamaCare y cuando recién se habían cambiado las reglas que protegían la neutralidad del internet.  Hoy, su popularidad ha repuntado, pero también sus niveles de desaprobación, es decir, llegamos nuevamente a un estado de polarización.

Me interesa conocer los niveles de participación por edades y por regiones. Creo que notaremos que el nivel de aceptación de la información que empata con tu visión política se desgasta cuando el partido de tu preferencia esta en el poder y se incrementa cuando es oposición. Falta corroborarlo con datos y eso lo haré pronto, esta misma semana.


Muchas gracias por continuar al pendiente de este Blog y una disculpa por la poca frecuencia de las publicaciones durante el pasado semestre. Una de las razones que me ha distraído es el desarrollo de un video blog cómico-noticioso de temas científicos (se llama “Científicos hablan de cosas que no saben“). Ahora hemos terminado casi la segunda temporada lo que me permitirá escribir con más regularidad.

 

Minería de datos contra la burocracia estúpida

La historia que les contaré es de esas que te alegra la tarde y te hace pensar que este país tiene esperanza.

Era el año de 2015, justo el año de las elecciones intermedias. Un ciudadano mexicano (o ciudadana mexicana) buscó información de las declaraciones patrimoniales de funcionarios públicos en Declaranet , una herramienta del gobierno federal para “transparentar” la información relativa a sueldos e ingresos de sus funcionarios. Pero, ¡Oh, sorpresa!,  el portal solo puede acceder a la información de servidores públicos uno por uno, y siempre se requiere el nombre completo o el RFC del susodicho, y además el resultado siempre era un documento de PDF, el formato menos amigable para el análisis de datos. Esta persona  deseaba hacer un análisis integral de alguno o varios funcionarios y pensó que lo más sensato sería que la Secretaría de la Función Pública tuviera una base de datos adecuada y completa con esta información. Por lo tanto hizo una petición por medio de la unidad de transparencia de la dependencia (folio de la solicitud: 0002700261814) para obtener tal documento.

En lugar de recibir el documento lo que le dieron a este ciudadano fueron puras excusas. La principal de ellas era que a ellos no les importaba que el formato de la información hiciera tan difícil su análisis, que esa no era su obligación y que construir dicha base de datos costaría un millón quinientos sesenta mil pesos y 221 días naturales.  Esta persona no se dio por vencid@ y pidió la intervención del IFAI. Tristemente el Instituto no hizo más fáciles las cosas: Se decanto a favor de la SFP y dió validez a las excusas reseñadas. Para hacer esto aún más ridículo y kafkiano, el fallo que el IFAI  produjo tiene 90 páginas llenos de tecnicismos. Una historia triste de una burocracia mediocre ahogando un objetivo noble como es transparentar al gobierno.

La historia de siempre. El gobierno inepto gana y los ciudadanos pierden. Frustración, impotencia y resignación. Pero afortunadamente la resignación solo fue pasajera. En este punto entra en escena Data Civica.   Estos muchachos ya se habían aventado antes otros proyectos picudos como el de visibilizar los nombres de los desaparecidos que no aparecen en registros o distintas infografias para la prensa nacional. Ellos observaron el problema y decidieron hacer lo que el gobierno no quiso: la base de datos de supuestamente “1,560,000 pesos”. ¿Les tomo 221 días naturales? No, lo hicieron solo en menos de cuatro meses y con el trabajo de dos programadores, un científico de datos y un diseñador.   El resultado se encuentra en la página 1560000.org que fue lanzada apenas el 7 de mayo de este año.

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La información se conformo con los malditos PDFs de DeclaraNet, con los nombres de funcionarios existentes en los listados de la Auditoría Superior de la Federación. Cada uno de los nombres se ingreso para extraer la declaración del funcionario año con año. Como se trata de documentos con cierto formato se hizo uso de herramientas de reconocimiento de patrones que extrajeron los campos que se repetían (de manera similar a herramientas como import.io ) y después se agrupo toda la información en el sitio 1560000.org , y sí, el nombre representa la cifra que el gobierno federal puso de pretexto para no hacer su trabajo. El sitio permite hacer consultas globales, de un solo funcionario o secretaría, y lo que arroja es documentos con formato CSV, el cual se puede abrirse en Excel,  RStudio, y practicamente en todas las herramientas de análisis de datos. Es decir, un formato abierto y amigable con el usuario.

Data Civica le ha dado una bofetada en el hocico, muy elegante, a esa parte del gobierno que en base a saturarte de oficios busca cansar a la gente, y así poder permanecer haciendo su trabajo mediocremente (muchas veces peor que mediocre).  Creo que es alentador ver esto, pero también se trata de un llamado de atención a los ciudadanos. La solución no esta en el activismo en redes sociales sino en la suma de esfuerzos profesionales con un objetivo claro (lar redes pueden catalizar este esfuerzo pero no pueden crearlo ni finalizarlo). He notado que pequeños esfuerzos se han ido sumando en este país para vencer a lo que llamo la burocracia estúpida, pero falta mucho. Aún somos un país de oficios firmados, de “original y dos copias” o de PDFs, pero al menos ya existen las mínimas obligaciones de transparencia para el gobierno.

Piense usted en la cantidad de ideas que le han surgido cuando ha perdido un día laboral debido a lo complicado de ciertos trámites, como las denuncias ante el ministerio público, la atención médica en instituciones públicas u obtener su cédula en la SEP. Esas ideas son útiles, y con las personas indicadas se pueden transformar en realidad (parece que la cédula ya es un hecho).  Este esfuerzo debe ser constante y debe entenderse que no se trata de “quitar empleos” a la gente y sustituirlos con computadoras. De lo que se trata es que no existan barreras artificiales para disminuir los tiempos de operación del gobierno. La burocracia en México ha crecido debido a la desconfianza.  Siempre se requiere que la firma de un superior por que se presupone que alguien intentará robarse algo o hacer las cosas chuecas. Afortunadamente esto ya se puede hacer en automático con un buen programa. Y todos esos funcionarios que su única labor es poner sellos o palomear trámites (o vender boletos del metro o escribir el mismo formato una y otra vez) podrían tener trabajos más humanos y menos corrosivos para el espíritu, que es finalmente la razón por la cual siempre están enojados.

 

 

 

 

Ready Player One: el sello Spielberg en Sci-Fi

Este periodo vacacional fue el momento ideal para lanzar Ready Player One. Obra de Steven Spielberg, el rey Midas de Hollywood, se trata de la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Ernest Cline publicada en 2011 y de la cuál se comienzan a correr rumores de una secuela.

En el año 2045 el mundo se encuentra sumido en graves problemas debido a los altos precios de los combustibles y la gran cantidad de personas que habitan las ciudades. Dentro de esta sociedad distópica existe una válvula de escape llamada Oasis, un juego de realidad virtual complejo donde los participantes pueden tienen acceso a experiencias mucho más atractivas que sus tristes realidades. El creador de este exitosísimo juego muere, anunciando de manera inmediata que existe un huevo de pascua que se activa consiguiendo tres llaves escondidas en el juego y quién lo encuentre heredará su fortuna, y en particular, tomará control de OASIS. La novela sigue la historia de Wade Watts, alias Parzeval, quién comienza a hacer avances importantes para encontrar el mentado huevo de pascua, desencadenando el enfrentamiento con un grupo corporativo y malvado  que quiere apoderarse del universo virtual y con ello establecer un poder económico absoluto.

Esta historia queda perfecta para la semana de Pascua y para el regreso de Spielberg. Y digo regreso porque en al menos 15 años sus trabajos como director han dejado de marcar una huella indeleble en los espectadores, incluso siendo nominadas a mejor película (del 2005 al 2018 cinco de sus películas han sido nominadas). El sabor de boca que últimamente tenemos de Spielberg es el de un hombre poderoso de Hollywood que recibe nominaciones a premios muy facilmenta gracias al trabajo que ha hecho antes, y que nunca más nos sorprendería con algo. Su tomo se ha tornado más serio, como si quisiera cambiar su legado al de un cineasta más de culto y menos mainstream.

Él ha sido víctima de su éxito y me quiero explicar claramente: aquellos que crecimos en la década de los 80’s y 90’s eramos bombardeados todo el tiempo por alguna obra dirigida o producida por Spileberg, llamese Volver al Futuro, Animaniacs, Jurassic Park, Rescatando al Soldado Ryan, Indiana Jones, E.T., además de las constantes referencias de sus obras en toda la cultura pop de nuestra infancia.

Su huella ha sido particularmente fuerte en el cine de ciencia ficción occidental. Sus películas nutrieron la época más experimental del cine que empleaba efectos especiales como complemento (y a veces como su base) de un guión más o menos obvio, pero con volteretas bien ejecutadas. En 1977 dirige Encuentros cercanos del tercer tipo , una película de contactos alienígenas que incluso fue seleccionada para su conservación en la National Film Registry.  Esta película sobrevive la prueba del tiempo y mantiene un estilo definido y reconocible a pesar de haber sido lanzada el mismo año que Star Wars.

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Spielberg filma después E.T.  en 1982. En esta película define su sello como productor de ciencia ficción: una historia muy amigable a todas las audiencias (a veces al extremo de descafeinar las historias) que permite explorar algún dilema propio del género sumados a un guión con múltiples puntos de tensión. Como productor deja también su marca en Volver al Futuro (dirigida y escrita por uno de sus protegidos, Robert Zemeckis). En Jurasic Park re-define su marca y la adapta a una nueva década donde los efectos especiales se vuelven más relevantes y exigentes.

Para este momento es claro que Steven Spielberg era un gran director capaz de adaptarse a los gustos del público masivo para crear iconos de cultura pop. Era la máquina de cultura pop de los noventas. Pero la costumbre genera aburrimiento y el público es inmisericorde. Sus intentos de explorar temáticas más profundas como Inteligencia Artificial y Minority Report requirieron más esfuerzo del espectador y no fueron éxitos brutales. Esto hizo que Splielberg reculara (o que los estudios se lo solicitaran) y durante un periodo muy largo tuvimos películas de receta como su versión de La Guerra de los Mundos.  Su sello fue replicado por muchos productores y directores, y como toda obra sobre-expuesta, perdió vigencia.

¿Que pasa con su nueva película? Pues parece que Spielber advirtío el giro cultural vigente al momento: La nostalgia. Supongo que al ver el éxito de series como Stranger Things al retomar símbolos de la cultura pop ochentera dijo “Hay les voy ojetes, yo soy Spielberg, yo soy el chingón en esto” y encontró la historia perfecta para romperla. Ready Player One tiene un elemento clave; habla de los videojuegos como generadores de cultura. Esta reivindicación ya había sido advertida pero se requería que un peso pesado de Hollywood encabezara la causa. Si no ha visto la película aún le pido que se salte la siguiente sección de esta publicación.

<SPOILERS>

La historia nos satura de nostalgia. En particular de nostalgia ochentera (justificada con el argumento de que el creador de OASIS creció en esa década). Son tantas las referencias que uno comienza a jugar a cuantas puede reconocer. No dudo que exista ya una competencia para ello, tal como ocurre en la trama de la película.

Esto es un meta-nivel de la cultura pop. Ready Player One es una serie de culto que se nutre de un montón de series, películas, caricaturas y videojegos de culto. Es al mismo tiempo cínico y brillante. Y aquí viene la cereza del pastel: muchas de esas piezas de culto que son referidas son completa o parcialmente una obra de Spielberg. Esto me parece tan chingón como cuando Michael Keaton, después de que la gente lo encasillo en su papel de Batman,  reivindicó su carrera actoral haciendo el papél de un actor que buscaba reivindicar su carrera actoral luego de que la gente lo había encasillado en el papel Birdman. Esto es arte fractal.

Este juego de nostalgias tiene su lado frágil. Hay tantas tantas referencias (Chucky, Iron Giant, Volver al Futuro, Atari, King Kong, Godzilla, Mortal Kombat … la lista completa de referencias la puedes encontrar aquí –> (*–*)) que acaba siendo muy relevante el no estar incluido. Es un veto de facto. Además el limitar todo a los ochentas resta credibilidad a la historia. Simplemente haga las cuentas. Para el momento en que ocurre la historia ya habrían pasado 60 años de esta década. Es como si la nostalgia de los 50’s cubriera hoy a casi toda la sociedad. Y aún así habría grupos de gamers que nada más por chingar estarían tratando de imponer otra moda, otra forma de llevar el juego. Falto en la película grupos de gamers que fueran fanáticos de cosas de los 90’s, 2000’s u otros. Incluso de películas que aún no existieran (estoy juzgando la historia sin conocer el detalle de la novela, así que cualquier inexactitud es culpa de mi ignorancia y por tanto mía).

Juzgando la dureza de los argumentos que la hacen ciencia ficción, se trata de una historia muy enraizada en el presente del autor. Cline imagina el futuro desde 2011 y se cuestiona poco si nuestras premisas actuales seguirán siendo vigentes en treinta años. La historia da una moraleja a los gamers de 2018, les dice que no podemos desprendernos de la realidad. Prácticamente nos están regañando por pasar tanto tiempo en redes sociales y en juegos en línea. Nos advierten de que la realidad vertida en los mundos virtuales es la versión que la gente quiere que conozcamos de ella y nos pide que desconfiemos un poco más de lo que hacemos hoy. Es decir, es una historia contemporánea.

¿Es posible crear un mundo tan desarrollado en experiencias sensoriales y al mismo tiempo virtual? Hoy no estamos muy lejos de ello ¿Puede una empresa de videojuegos volverse tan poderosa en un futuro? Poco a poco los videojuegos se han vuelto blockbusters y pronto podrían ser tan importantes como la industria fílmica.

Parece que esta gran obra esa más interesada en representar la cultura gamer, sus easter eggs y su forma  de relacionarse con el resto de la gente. No esta mal.

<\SPOILERS>

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Ready Player One es una gran historia de nostalgia y una pieza fundamental (ahora mismo) de la cultura de los videojuegos, incluso (y problablemente gracias a) no estar basada en un videojuego existente. Spielberg vuelve a las grandes ligas y puedo anticipar una secuela de esta película dirigida por Robert Zemeckis o Christopher Nolan (quizás incluso por Guillermo del Toro).

Por cierto, si le atinamos al Oscar.

Facebook sabe por quién votarás

¿Recuerda usted que en 2016 la historia de nuestra sociedad cambio brutalmente? Nadie hubiera imaginado que Donald Trump sería presidente, o que el Reino Unido votaría por separarse de la Unión Europea. Ese año conocimos las consecuencias de la Post-Verdad, que esencialmente ocurre cuando tus redes sociales comienzan a mostrarte información que se amolda a tu forma de pensar, y lo hace tan bien, que comienzas a dudar de absolutamente todo lo que pueda contradecir tus ideas, incluso la verdad científica.

Una empresa fue clave en los resultados de los dos eventos: Cambridge Analytica.  Esta compañía se especializa en hacer Ciencia de Datos enfocada a la creación de campañas mercadológicas.  En el caso particular de las campañas políticas mencionadas, su objetivo era hacer perfiles psicológicos de los potenciales votantes y segmentar a la población de acuerdo a los datos que se pueden obtener de ellos. Su siguiente paso era influenciarlos con micro-publicidad en Facebook diseñada para pasar inadvertida. Un estilo de máquina de Propaganda de última generación. Hasta aquí las acciones de Cambridge Analytica  pueden parecer poco éticas, pero definitivamente no ilegales.

Sin embargo la casa de cartas cayó. El pasado 17 de marzo, el diario británico The Guardian publicó un artículo donde Christopher Wylie, un extrabajador de la compañia, denuncia la cosecha ilegal de información de decenas de millones de perfiles en Facebook.

El punto clave de esta operación es el empleo de Apps de Facebook capaces no solo de recolectar la información de la persona que las activa sino de toda su red de amigos. Wylie dice que con solo 2000 personas podían escalar a una red que cubriera prácticamente a todos los votantes que participaron en la elección presidencial gringa de 2016. La trama envuelve al CEO, Alexander Nix, a un profesor de la Universidad de Cambridge, Aleksandr Kogan, e incluso a Steve Bannon, ex-asesor de la casa blanca y editor del medio ultraderechista Breitbart .

La compañía, en un comunicado, ha negado el uso de cualquier base de datos ilegal, menciona que no tuvo relación con la campaña de “Leave EU” en el referéndum del Brexit y que en el caso de la campaña presidencial de Trump, no se utilizaron productos de datos creados con información de Facebook.  Sin embargo aceptan haber comprado datos “legales” de la compañía GST, donde trabajo Kogan, pero que dejaron de colaborar con GST cuando fue señalada porque “no se adherían a la regulación de protección de datos”.  Hoy, Cambridge Analytica esta suspendida de Facebook y su CEO ha declarado ante el parlamento británico por las acusaciones en la promoción de Noticias Falsas. 

Esta trama esta llena de detalles de thriller de acción y traición, pero enfoquemos el tema principal: La cantidad de información que concentramos en redes sociales. Según la política de datos publicada en su sitio, Facebook recolecta información de tu actividad, tus redes, interacciones, pagos, información de tus dispositivos (ubicación, servidores, IPs), además de datos de fuentes externas como sitios que utilizan servicios de Facebook u otros proveedores de bases de datos. Sus políticas no son muy diferentes de otras redes sociales o compañías basadas en el uso de información, como Google.

¿Para que la utilizan? bueno, esencialmente para hacer publicidad personalizada. Tu eres el producto de Facebook y los anunciantes son sus clentes. Pero antes de que esto te alarme debes tomar en cuenta que existen regulaciones nacionales e internacionales que Facebook o cualquier otra compañía deben respetar. No se trata de abandonar las redes sociales por el temor de perder tu privacidad. Lo importante es aprender a usar estas herramientas con plena conciencia de lo valiosos que son nuestros datos.

Es fascinante como se puede entender tanto de una persona a partir de sus datos cuando esta se ha acostumbrado a usar las redes sociales. En ellas queda muy claro cuales son las cosas que queremos mostrar, y cuales quedan fuera de nuestro control pues son publicadas por nuestros amigos. En nuestros perfiles se puede deducir como queremos ser vistos y a quienes admiramos u odiamos. Y quizás lo más interesante es ver como evoluciona la gente.

Le propongo un ejercicio: Abra su correo electrónico y revise los correos que tengan más de 5 años. Se dará cuenta de que sus contactos habituales son otros, y que su forma de redactar y comunicarse ya no se parece en nada. Y esta meta-información la tiene la compañía que le provee su correo. Y se entiende. Administrar plataformas tan grandes es costoso y su gratuidad requiere de otras fuentes de financiamiento. Esto se vale.  Pero lo que tenemos que ser capaces de advertir es cuando estos datos son utilizados de manera poco ética, como lo hizo la campaña de Donald Trump, para influenciar el voto mediante la radicalización de opiniones personales hasta el punto de la incapacidad de reconocer la verdad. Este año nos toca votar por un montón de cargos públicos en México, incluido el de Presidente. Sabemos que existen boots, y ejércitos de desinformadores que buscarán (o ya lo buscan) jalar agua para su molino.

Quiero ponerle en la mesa dos recomendaciones: (1) Siga en Twitter la cuenta @criptomiau. En ella encontrará muchos consejos fáciles de seguir para proteger sus datos e identidad en Internet. (2) Explore y difunda el portal Verificado.mx . Éste es un gran esfuerzo de muchos medios de comunicación, organismos no gubernamentales y profesionales para atacar las Noticias Falsas relacionadas con las próximas elecciones. Usted puede encontrar ahí desmentidos de notas falsas que aparecen en la red e incluso puede pedir que ciertas notas sean verificadas.

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“Predecir” el futuro: Oscar 2018.

Un modelo matemático de un sistema real es una abstracción de una realidad muy compleja. En ocasiones el objetivo es entender de manera transparente algún aspecto del fenómeno, explorar dinámicas del sistema o vislumbrar escenarios. También puede ser usado para comunicar información importante que debe ser contemplada por los creadores de políticas públicas, profesionistas en desarrollo y público en general (para leer un buen ensayo acerca de las funciones de los modelos matemáticos lea este artículo de Joshua Epstein).

Sin embargo es muy extendida la idea de que los modelos matemáticos solo pueden ser validados por su capacidad de predecir. Pongo esto en otras palabras: ¿Recuerda usted la película Moneyball (2011)? ¿Le habría parecido una trama adecuada que el equipo formado con un fino diseño probabilista hubiera tenido resultados mediocres? La respuesta de Hollywood es NO. Un matemático solo es sexi si sus estadísticas ganan (y mucho más si ganan mucho dinero).

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Escena de Moneyball (2011, Columbia Pictures) , donde Jonah Hill le da la clave del éxito deportivo a Brad Pitt.

Esta forma de pensar,  desafortunadamente, esta arraigada en el pensamiento de muchas sociedades. Esto dificulta la evaluación correcta de las capacidades de un modelo, sobre todo cuando lo que se intenta modelar no es un evento que se repite continuamente en las mismas condiciones. Cada año y cada día corroboramos las predicciones del modelo gravitacional del sistema solar y de la rotación de la tierra, que retrata los factores más relevantes del movimiento de los planetas. Cada día y cada año corroboramos que los días tienen 24 horas y los años 365 días, con unos pequeños ajustes, también cíclicos.

Sin embargo, cuando queremos predecir el resultado de eventos únicos como las elecciones democráticas encontramos que en cada ocasión los factores fundamentales cambian. En una elección los potenciales ganadores cambian, una parte de la población vota por primera vez al adquirir su mayoría de edad, además de los cambios de residencia o muertes. La gente cambia también, y es plausible pensar que muchas personas votarán por un partido X diferente al partido Y por el que votaron hace seis largos años. Sin embargo los modelos estadísticos que emplean muestras de intención de votos son herramientas útiles que incluso permiten a los candidatos afinar sus campañas cuando se saben leer bien (quizás el mundo sería otro si Hilary Clinton hubiera tenido una campaña más intensa en Michigan, Wisconsin y Pennsylvania … o quizás no).

Con este panorama me aventuraré a hacer un análisis y “predicción” de la selección de los ganadores a los premios de la Academia Americana de Artes y Ciencias, conocidos como premios OSCAR, de este año (2018). Este modelo abstracto es un esfuerzo por describir como se tomarán las decisiones por parte de los miembros de la academia en esta reñida competencia.

Mecánica.

Los miembros de la academia con derecho a voto son más de 7000 individuos relacionados con alguna o varias partes del proceso de hacer y distribuir películas. Desde maquillistas y productores de efectos especiales hasta productores y publi-relacionistas (se trata de 17 ramas). Las identidades de los miembros son supuestamente un secreto, pero se sabe que se trata predominantemente de hombres blancos, aunque en últimos años parece que se ha buscado incrementar la diversidad del grupo. Los nominados a las categorías son nominados por sus pares: los actores eligen a actores nominados, los guionistas a los guiones nominados, etc. con excepción de los premios donde todos votan, siempre cumpliendo con los criterios de elegibilidad por categoría. Cada elector envía una lista de sus cinco preferidos para cada categoría y en el caso de mejor película la lista puede tener entre cinco y diez nombres. Existe un proceso para contabilizar cada elemento de la lista y lo puede consultar aquí. Los nominados se dieron a conocer el pasado 16 de enero.

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Ya con las listas de nominados creadas, se vuelve a solicitar el voto de los miembros de la academia, pero en esta segunda vuelta todos votan por todas las categorías y lo hacen mediante un mecanismo llamado “boleta preferencial” (lo explico un poco más adelante). Este año la fecha límite para entregar las boletas (físicas o electrónicas) es hoy.

Las películas nominadas tienen pocas similitudes y muestran un espectro muy completo de la industria del entretenimiento estadounidense:

  • Un romance fantástico entre un anfibio y una muda en un mundo de excluidos (The Shape of Water).
  • Una película de terror psicológico mezclada con comedia tipo Dave Chapelle (Get Out).
  • Un tenso drama de un narcisista empedernido que encuentra (Phantom Thread).
  • La crónica de los días más complicados de un personaje histórico en la última guerra mundial (Darkest hours).
  • Drama bélico en tres dimensiones de la operación militar más arriesgada que ordeno el personaje antes mencionado (Dunkirk).
  • Romance de verano y despertar sexual del un niño ochentero con padres (Call me by your name).
  • Humor negro que progresivamente se convierte en una historia desesperada de impotencia y búsqueda de justicia (Three Bilboards Outside Ebbing, Missouri).
  • No la he visto (Lady Bird).
  • No la he visto (The Post).

La mejor predicción.

Del proceso anterior existen muy pocos datos. No hay encuestas de intención de voto para miembros de la academia y en general el proceso envuelve muchos aspectos subjetivos que ni siquiera pueden ser traducidos claramente en utilidades o algo indicativo de un resultado. ¿Podemos decidir si nos conviene que gane una película? En algunos casos quizás, en otros no. La academia es diversa. Sin embargo los esfuerzos por predecir siguen y siguen. Así que hay que buscar datos en donde los haya.

Uno de los modelos que más admiro el de FiveThirtyEight. En este modelo usan como predictores los premios cinematográficos ya otorgados, y asignan un peso a cada uno de ellos de acuerdo a que tan bien han predecido a los ganadores del Oscar. La hipótesis es que un ganador debe estar por encima del mínimo histórico de puntos (según esta métrica) para tener aspiraciones estadísticas. Este modelo, tal como esta diseñado, otorga posibilidades de triunfo solo a “The Shape of Water” y a “Three Bilboards …”

Vanity Fair hace un pronóstico distinto y apuesta por “Get Out” (mi favorita personal) apelando al proceso de votación, que lo diferencia del resto de las ceremonias: Una película, para ganar, debe conseguir al menos el 50% de los votos, en caso de que ninguna lo logre se van retirando las películas que menos votos tuvieron hasta conseguir un ganador. Vanity Fair hace una lectura del sentimiento de los electores y predice que los que gustaron de Get Out permanecerán firmes en su decisión, y , por su temática, puede atraer a los votantes de películas como “The Post”, “Call me by …” y “Phantom Thread”.  

Collider apuesta por “The Shape..” basados en el método de votación, pues esperan que la competencia sea solo entre esta y “Three Bilboards…” la cual retratan como la “más odiada” de todas las nominadas. Sin embargo asignan una posibilidad pequeña (pero posibilidad al fin) de que “Get Out” o “Lady Bird” den una sorpresa.

Pronóstico: Creo que la ganadora será “The Shape of Water”. Considero que los datos solo dejan como finalistas a esta y a “Three Bilboards…” pero el factor de aglutinación del voto empujará a la primera. Existe política revuelta en esta elección; la fuerza del movimiento #MeToo pareciera hacer favorita la segunda. Sin embargo, al ser la película de Del Toro una historia de parias excluidos la hace atractiva para otras agendas (no olvide que el director el mexicano y Hollywood pagaría por ver el berrinche de Trump por otro mexicano ganador). Los factores aquí vertidos son medianamente basados en información accesible a todo el mundo. Este tipo de elecciones son similares a las segundas vueltas electorales en las que cada elector determina su mejor segunda opción por una “distancia” subjetiva de su primera opción con cualquiera de las remanentes.

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El lunes corroboramos resultados. Y aclaro que la película que más disfrute de las nominadas es “Get Out”, pero mi película favorita del año pasado fue “Blade Runner 2049”.

 
 

Cloverfiel: un universo inconsistente

Este domingo estuve al pendiente del partido de fútbol americano más importante del año al igual que otros 103.4 millones de espectadores (aproximadamente). El partido fue entretenido y el resultado más importante ya lo conocen ustedes: Los Patriotas de Nueva Inglaterra no pudieron remontar la ventaja que desde muy temprano impusieron las Águilas de Filadelfia, quienes no dejaron un solo espacio que sus adversarios pudieran aprovechar.

De repente, al medio tiempo, en medio de los anuncios ocurre algo brillante: Netflix, quién solo hace unos días había estrenado la serie de Altered Carbon, anuncia por primera vez la precuela de una de las películas más memorables de moustruos destruyendo la tierra: The Cloverfield Paradox estará disponible al terminar este partido. Señores, este es un hito para el entretenimiento: una película que sin broncas sería un blockbuster  va directo a una plataforma digital y lo hace con un anuncio en el Super Bowl con menos de dos horas de anticipación. Bravo Netflix, eso si lo estas haciendo bien.

Ahora van las críticas. La película no permite crear la extensión del universo que prometía el thriller, incluso pone en riesgo la consistencia de las dos películas como un verdadero conjunto con elementos comunes. Cloverfield (2008) es una gran película que combina una historia simple en un inesperado relato apocalíptico. Un grupo de personas celebran una fiesta en un departamento de Nueva York cuando un incidente muy extraño ocurre. Poco a poco va quedando claro que se trata de un monstruo que esta atacando la ciudad (cual Godzilla o King Kong), pero la incertidumbre es la que priva siempre. Tenemos solo unas cuantas tomas del cuerpo de la cosa que esta provocando el desmadre y nos sentimos como los protagonistas: confundidos y excitados. La película usa el recurso del  found-footage/point-of-view (que seguro recuerda de La Bruja de Blair) y fue, en su momento, un refrescante acontecimiento para el cine kaiju (subgénero del cine de ciencia ficción que nace con Godzilla).

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A esta película se le añade posteriormente una película muy cerebral como secuela: 10 Cloverfield Lane. En esta película la protagonista sufre un accidente automovilístico  y despierta en un búnquer sin entender que es lo que sucede. Al conocer al dueño del refugio y a otro sujeto que también se encuentra ahí es informada de que algo extraño pasa en el exterior y que deben permanecer dentro hasta que el aire sea respirable.

Obviamente el dueño de este refugio es un tipo raro pues ha destinado parte de su tiempo y su dinero para estar preparado para el Apocalipsis, pero el otro sujeto en el lugar parece aceptar que están mejor adentro que afuera. El conflicto de la chica de quedarse o salir es el hilo conductor de esta excelente historia que al final conecta bien con la primera entrega de la serie. Sin embargo es claro que las dos historias no forman una franquicia convencional.

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Y finalmente la tercera entrega de la trama apareció de la nada y ya todos la vimos. Las críticas no son buenas y se ha cuestionado mucho a J.J. Abrahams por la premura con la que al final nos enteramos que se entrego la película. Diseccionemos la trama…

<SPOILERS>

En algún punto del tiempo hay una crisis energética en la tierra y como solución se decide crear una estación espacial internacional (lo cual significa que es demasiado cara como para que un solo país se aviente solo el gasto) con un artefacto llamado Shepard, que por las frasesillas que van diciendo, es un acelerador de partículas. El equipo tiene a una británica, un ruso,  un gringo, un alemán, una china, un irlandés y un brasileño (México se la pelo aquí) y la astronauta del Reino Unido es la chingona de la historia.

Ya iniciada la película, en el espacio, se nota que les esta saliendo todo mal. El encendido del aparato les ha llevado dos años cuando se esperaba tener todo listo en 6 meses. La moral esta muy baja y en la tierra ya se están peleando los países europeos por el control de las fuentes de energía. Entre varias escenas sale una donde un “científico” se manifiesta en contra del proyecto porque “se puede abrir un portal entre dimensiones”. Esta escena insignificante es la justificación de la trama, incluso del título de la película.

Conforme avanza la historia más se va pareciendo a Alien mezclado con Black Mirror pero con una justificación muy pobre: Resulta que al encender la máquina que genera energía la tierra se pierde de vista. Los astronautas sospechan que quizás destruyeron la tierra, pero después se van dando cuenta de que dos dimensiones casi idénticas se han mezclado. El sujeto del vídeo tenía razón. Sin embargo ¿De donde viene la supuesta paradoja? Nunca lo tendremos claro.

El guión se inclina luego a un juego de intrigas entre los personajes de las dimensiones mezcladas sumadas a escenas bizarras sin algún conato de explicación lógica. Un ingeniero pierde un brazo que después aparece moviéndose solo y les da un pista muy útil a la tripulación para que puedan volver a su dimensión. También aparece una astronauta desconocida para todos que resulta ser la mujer que aparece con su banderita autraliana en un retrato de la tripulación dentro de la nave. La existencia de este retrato no tiene lógica en el contexto de la historia pero ya las cosas están muy raras en este punto como para darle importancia a algo así.

Palabras más, palabras menos, parte de la tripulación muere por múltiples razones. La chingona de la historia desiste de quedarse en otra dimensión y prefiere regresarse a la propia mientras lucha con la desconocida del retrato. Lo logra prendiendo y estabilizando la máquina que resolverá la crisis energética del planeta. Y sí, el planeta ya se lleno de los monstruos que habíamos visto en las películas anteriores.

<\SPOILERS>

Esta precuela no sirve como explicación. Los puntos con los que justifican los acontecimientos de las otras películas son circulares y además aprietan la cronología del universo de Cloverfield. Parece realmente una película aparte a la que le decidieron modificar unas cuantas cosas del guión para que medio encajara con las otras dos.

Si es muy notoria la prisa y esto pone en juego el desarrollo de las siguientes historias. Puede ser, y esto es más un deseo, que ahora se vaya configurando un compendio de historias unitarias entramadas por solo finos huevos de pascua y que esto permita una enorme libertad en la creación de relatos.  Es decir, el método inverso a Black Mirror.

Resaltemos lo bueno: La campaña publicitaria fue estupenda.